24 de abril de 2013
8:20
a.m
Corrí por el por la décima, subí por el planetario, me encontré
con Jarita nuestro productor y, yo toda agitada, emocionada, era un
gran día para mi, estaba escapada de mi trabajo y quería disfrutar
12 horas de pura adrenalina, no había pegado el ojo pensando en mil
y una cosas sobre las escenas y los ejercicios que verían un rayito
de luz al amanecer, así, de la nada, por pura improvisación (en
todo caso la improvisación tiene tiempo de haberse pensado, sino que
sale cuando menos lo piensas, diría yo)
Llegar a la Fundación Casa del Bosque es una travesía de pulmones,
sobre todo pa’ los sedentarios que sólo caminamos y callejeamos
las noches, le cogí ritmo a las palpitaciones de ése músculo que
se acciona sin previo aviso e impulsé mis piernas para llegar más
rápido, deje atrás a Jarita que se fumaba un cigarrillo.
Casi a la cima de la circunvalar, llegué, iba a decir “sin aire”
pero realmente mis pulmones funcionan bien y ahora me quedé
pensativa mientras pasaba la jauría de carros: “a la Fundación no
había ido de día, siempre en las noches y soy malísima con las
direcciones, ojalá los demás si lleguen” Así, que cruzamos e
hice meter a mi compañero por la cuadra que no era. Finalmente, nos
encontramos con Ayleen, nuestra directora de arte que estaba cazando
desayuno y nos dijo por dónde subir (risas por mi des-ubicación
geográfica)
Finalmente llegamos, el equipo estaba completo, ahí me empezaron los
nervios, siempre pienso: “Ojalá, cuando tenga 80 años, no se me
quiten los nervios de pisar el set, bueno 70 años”.
Ése día, se ve olvidó todo el tema de producción que a veces es
un tema muy saturado durante las semanas de trabajo de la serie,
decidí entonces, que no me preocuparía por la logística, toda mi
confianza estaba en el equipo que se ha venido agrandando y que han
demostrado amor y compromiso a esta Casa. Esa mañana, los vi
relajados y felices, por esa razón se me fueron quitando los nervios
que pronto se convirtieron en adrenalina pura, con el primer acción
del día: Los Robertos.
9:10 a.m
El personaje de Roberto, me tenía un poco levitando, pensando,
porque era una escena difícil, tenía varios tonos y máscaras sobre
las intenciones del personaje frente a su propia muerte y en
disimularla al mismo tiempo. Esta escena en el papel nos ha hecho
llorar, la sensación de silencio, despierta otros sentidos, producen
un vació que luego conecta al espectador con el personaje.
Realmente, es una escena triste: ¿cómo decirle a tu hija de 9 años
que ya no vas a estar más en su vida? ¿qué vas a morir y que le
dejas una serie de videos para acompañarla? ¿será un poco macabro
de parte de su padre hacer esto? Como me lo planteo uno de los
actores: “No dejar que ella viva el duelo, atarla al recuerdo
constante del padre que muere” Esa conversación con el actor es
interesante, porque se vislumbran aspectos que antes no había visto,
esa dualidad que se puede crear con el personaje, me gusta.
10 a.m
Sinceramente, creo que estas maneras en las que creamos para hacer el
casting, conectan mucho más al actor con el personaje y a mi como
directora me conectan con el actor y mis imaginarios del personaje
escrito, empiezan a cobrar vida desde otras perspectivas, construimos
en colectivo, con un mismo objetivo que ya está escrito.
Me parece que este casting presencial, parecía un ensayo previo a
una semana antes del rodaje, creería que los actores disfrutaron
como yo poder descubrir más del personaje y poder dar una mejor
interpretación cada vez. Esto me hizo sentir aún más feliz y
segura del camino que cada personaje va encontrando, porque le doy la
oportunidad al actor/actriz de ofrecerle al personaje su piel y
mente, y así poder sentir que el personaje está en algunos de los
preseleccionados. (aunque ahora mismo esté en varios)
10:33 a.m
En la escena de Roberto fue crucial el ejercicio de improvisación
del casting online, porque en ese ejercicio los actores tenían la
libertad de hablar y crear diálogos, generar contenidos frente a la
cámara íntimamente, así podrían conocer un poco más del
personaje, imaginando ¿cómo sería? Sin tener que estar escrito en
un papel, ponerse en esos zapatos, en el ejercicio podían decirlo
todo, botar todo lo que quisieran decir y así, al llegar al casting
presencial , tocar el set, el contraste de la escena escrita era
pasar al Silencio, sin diálogos, esto se lograba porque ya habían
dicho con palabras todo, ya lo habían interiorizado.
11 a.m
Ya están por llegar las Mai Yines y Lucianas, me despido de ustedes
y ahora que tengo en la cabeza 3 rostros de los posibles Robertos, me
gustaría que ustedes, queridos y queridas espectadoras, me ayudaran
a elegir dos, como pa’ salir de las dudas.
Las instrucciones para ayudarme a elegir estarán el sábado en: http://on.fb.me/11Xkj2G
Sinceramente y buena vibra,
Juliana Ramírez Plazas
@ClemSinOxígeno
#SeBuscaPadredeAlena

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