4 de
noviembre 2 a.m
A todos y todas,
Fuera del aire es
una frase que se grita con entusiasmo en medio del cansancio cuando se termina el rodaje/grabación en su totalidad, casi siempre la
grita el primer asistente de dirección y en su defecto sino lo grita, pasa como
un eco entre las voces de todo el equipo. Todos nos entusiasmamos cuando a
nuestros oídos llega el grito eufórico que es casi parecido al ¡acción! de la
directora sino que el efecto tiene una dualidad extraña: por un lado celebramos
haber culminado las metas del plan de rodaje y por otro lado genera nostalgia
de no volver al mismo set en el que ya nos acostumbrábamos a vernos.
Y así es como “Fuera
del Aire” genera un presente y un pasado que cada miembro del equipo saborea y
experimenta diferente. Y es así, como después de gritar a las 7:35 de la noche
en el 3er y último día de rodaje de
noviembre de este año, hoy les escribo desde la nostalgia y la felicidad, les
escribo pensando también en que habíamos perdido este contacto epistolar por el
corre, corre de la pre-producción y del rodaje, y es así como les cuento que
hemos rodado un regalo para ustedes, y es así como desde el presente empezaré a
contarles todo el camino que nos trajo a este: ¡Fuera del Aire!
Rodar o no rodar,
ese es un cuestionamiento que nos hacemos lxs realizadores cuando trabajamos en
un proyecto que se gesta colaborativamente, sobretodo que en este dilema pesa
más el deseo a rodar, no importa cómo, pero RODAR. Para lograrlo el principio
fundamental: amar lo que haces, sino lo amas no lo hagas.
Después de deshojar
margaritas (el cine me pega mi lado romántico) y tomar esa decisión lo que
hicimos fue reunir al equipo y proponer sobre la mesa lo que queríamos hacer y
si ellxs estaban dispuestos a meterse en una ruleta rusa, en la que teníamos
que meterle la buena vibra para alcanzar a rodar un guión de 14 páginas con 16
escenas entre interiores y exteriores, ahí es cuando viene la duda grupal:
¿exteriores? ¿Bogotá? (es bien sabido que Bogotá tiene la prerrogativa de
cambiar de clima en instantes inesperados) Y
luego todos se tranquilizan al escuchar la típica frase del optimista: “Todo se
puede simplificar” en el fondo todxs saben que simplificar es sacrificar y que
preferimos no sacrificar la narrativa por el poco tiempo, sino divertirnos en
la maratón, tanto climática y la maratón sensorial y
física.
Ustedes han
escuchado a Alena hablar últimamente en voz alta en las redes sociales:
#AlenaEnREC y sus ocurrencias en #HistoriasDeVentana, creo que se ha despertado un poco porque tiene parte de su micro-mundo
fuera del papel, aún falta para que salte del papel completamente y con toda la
energía, sin embargo, a ambas nos hace feliz dar brincos fuera del papel en
este presente que les cuento.
¿Cómo llegamos al
Fuera del Aire?
Ustedes se han dado
cuenta que llevamos un buen tiempo en el proceso de construir la casa de la
mano de ustedes, el público, los y las seguidoras, los y las co-constructoras
constantes de la casa y con los que van y vienen, y así nuestro equipo de
trabajo se convierte en un colectivo con varias miradas que se fijan en un
mismo horizonte.
Si hiciéramos un
resumen de lo que ha sucedido hasta este momento, ustedes se quejarían de estar
leyendo noticias viejas y culparían a esta carta de no contarles: ¿qué es lo
que sucede en la casa? Pues bueno, los rodeos se los dejamos a @ClemSinOxigeno,
ahora la casa comienza otra fase, estamos a punto de caminar y buscar nuevas
direcciones para lograr las metas grandes de financiación, para esto lanzaremos
para ustedes #AlenaEnREC un capítulo/corto creado colaborativamente, el cuál se
estrena el 1 de diciembre en el Teatro Odeón en el marco del V Festival Cine en Femenino. Nuestro objetivo es celebrar el camino con el equipo y ustedes,
porque RODAR nos libera, y gracias a todos y todas llegamos a este primer
¡FUERA DEL AIRE! Haremos también una invitación a colaborar como lo han hecho
desde el inicio, en una campaña crowdfunding. Con la plataforma la chèvre. (pronto
las instrucciones)
Gracias por
seguirnos de cerca y asomarse con Alena a esta ventana audiovisual.
Sinceramente,
Juliana Ramírez Plazas
@ClemSinOxigeno


No hay comentarios:
Publicar un comentario