Llega abril, a veces el sol bogotano nos visita, al parecer
hoy me gustan los lunes, estoy sentada en mi silla de rodachinas (la cuál
compré porque el vendedor me dijo que la referencia decía que se llamaba: Sofía
0001), también es ergonómica y en realidad si es cómoda, sobre todo porque la
mayor parte del tiempo me la paso encima de Sofía, sobre todo cuando escribo
tantas horas al día, como diría Jules, estoy en mi mejor momento/etapa
literaria, no acaba, no acaba y eso se llama #felicidá.
Estaba sentada en la silla, mirando el techo, jugando con la
técnica de pomodoro, luego me cansé de la rutina, empecé a girar y a escuchar
una canción en loop: SUN de Portugal. The Man, cantaba mientras pensaba en esos
versos:
Where, where are we now?
Where, where are we now?
Where, where are we now?
Antes de eso había puesto este tuit:
Luego puse este tuit ( : entre risitas : )
Y pensé, siempre nos preguntan cuando sale el siguiente
capítulo, yo también me pregunto lo mismo, estoy retrasando el proceso o
simplemente este es el tiempo que le toma a Casa de Muñecas salir, nacer, re
escribirse y reinventarse.
En mi experiencia la calma, la paciencia y la buena vibra
han sido mis compañeros de vida y sobre todo de creación literaria, todo llega
en su momento. CDM antes fue una fantasía adolescente, releyendo notas del 2006
me di cuenta que Alena antes se llamaba Alicia, en esa época estaba obsesionada
con atravesar el espejo. CDM antes era
un cortometraje en el que sólo habían personajes femeninos y en el crew sólo
habían mujeres (que incluían a mis dos mejores amigas), recuerdo que había
escrito o imaginado un discurso del porqué, ahora no lo recuerdo, pero en ese
entonces la historia de la mujer en el cine era otra obsesión, estaba cabreada
porque al parecer no existíamos en la historia del cine, yo tenía que hacer
algo, recuerdo que luego se volvió un largometraje porque estaba tragada de una
mujer y estaba descubriendo cosas de mi, aunque las escenas eran más teatrales
que cinematográficas, había mucha poesía ahí.
Entonces mientras giro en la silla y el cable de los
audífonos me ahorca (risa) puedo decir que todos estos años han hecho de CDM un
hogar para toda la vida, debo confesar que tengo una obsesión con que la gente
se entere cómo se construye nuestra casa, como nos equivocamos y cómo nos
volvemos a levantar, como celebramos y cómo volvemos a empezar. Estas obsesión,
es más bien una pasión por hacer caminos que normalmente no transitamos, es
estar del otro lado, en otro planeta y lograr que otras personas confluyan, es
muy importante que la gente sepa quienes están detrás, a veces se nos olvida
que hay muchas personas haciendo esto posible, sobre todo cuando los proyectos
salen al aire y son los actores los que se llevan el crédito de otras 50
personas. Así que mostremos todo, ¿por qué no?, ¿Quién dice que no se puede?
Este año iniciamos con una misión clara: rodar, cueste lo
que cueste, esa frase es un poco torpe porque todo lleva el tiempo que tenga
tomarse, la casa, y sus habitantes, hemos crecido y madurado durante el
proceso, somos las personas que debemos estar en este momento presente, no
sabemos cómo cambiará y así está bien. Durante estos meses, tuvimos la fortuna
de encontrar una co producción que espero revelar pronto, una cosa importante
con las co producciones es tener visiones parecidas respecto al producto y
sobre todo que escuchen la misión primaria del proyecto, en este caso es la
visión de la creadora. En el proceso con la co producción hicimos una especie
de taller o de mesa de trabajo, en las que ambas partes hicimos pitchs
(recuerden el pitch es eterno, hay que mantener enamorados a todos los que se
suban al proyecto, algunas veces siguen y otras veces se van, eso pasa todo el
tiempo) enamoramos con las ideas y con las propuestas, y aquí viene otra confesión:
confieso que yo no leía la primera temporada de 12 capítulos desde mayo del
2012 cuando los escribí. Eso lo confesé en la mesa de trabajo, porque estaba
viendo que habían infinidad de posibilidades con todo este tiempo de
aprendizaje, respecto a la vida y respecto a las diferentes narrativas, y me
dije: “Bueno ahora puedo re inventar el universo de la serie, ya probamos el
capítulo cero de regalo, ya aprendimos a negociar, ya aprendimos a trabajar en
equipo, ya aprendimos más sobre transmedia, ya crecimos como socios y amigos,
ya aprendimos sobre el lenguaje del product placement, (le recomiendo a todos
los productores, realizadores y sobre todo guionistas que tomen cursos y se
empapen de temas de producción, nos abre el horizonte) ya nos ven y nos buscan,
ya nos quieren y queremos el proceso”. Así que el mundo de la imaginación se
abre para tomar en cuenta el valor de la retroalimentación de esa mesa de
trabajo.
CDM es un proyecto que tiene como virtud la transformación
constante, creo que es un privilegio poder decir que hoy estoy re escribiendo
la primera temporada, porque vimos en equipo otras posibilidades narrativas, de
hecho de la primera temporada que había escrito ahora salen las siguientes
temporadas, así que como buenos productores que creen en el potencial del proyecto,
están esperando que mi silla giratoria sea lo más cómoda posible para
reescribir, creo que lo más bonito que puedes escuchar de tu productor, amigo y
socio es: “Juli, tómate el tiempo para re escribir, nosotros seguimos
avanzando.”
Así que este año verán CDM, eso es lo único que sabemos.
Os tendré informados, espero sigan difundiendo nuestra web: www.casademunecaslaserie.com
Ahora, seguiré:
Sinceramente,
Juliana Ramírez Plazas
A veces Jules Anyways
PD: Mientras esperamos, les comparto mi blog de cuentos




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